Con motivo de la celebración del Día de la Tierra 2023, hemos echado un vistazo al futuro de la inversión sostenible. En este blog, exploraremos las principales tendencias de inversión de impacto financiero que se espera que configuren el mercado el año que viene.
1. El contragolpe de los ASG suscita un debate sobre el verdadero significado de la sostenibilidad en los mercados actuales
El creciente contragolpe de las prácticas medioambientales, sociales y de gobierno plantea importantes cuestiones sobre lo que esperamos que los mercados aporten a la sociedad. Mientras que algunos ven el análisis ESG como una fuente de datos adicionales para la optimización financiera, otros lo ven al servicio de objetivos de sostenibilidad más amplios. En 2023, estas diferentes perspectivas darán lugar a fuertes debates sobre lo que queremos que aporten los mercados y sobre cómo definimos la sostenibilidad.
2. Transformar el mercado de la inversión sostenible: Cómo pretenden los reguladores impulsar la inversión de impacto con integridad
Los reguladores de las jurisdicciones de la UE, el Reino Unido y EE.UU. han dado un paso crucial para fomentar la inversión sostenible, abordando el problema del lavado verde y aportando una claridad muy necesaria al mercado. Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿serán eficaces estas normativas para impulsar más capital hacia el desarrollo sostenible y la innovación, contribuyendo en última instancia a un futuro más sostenible para todos?
3. De los compromisos a los resultados: Las partes interesadas y los clientes responsabilizan a los inversores del impacto
En los últimos años, hemos asistido a un aumento de los compromisos con la sostenibilidad, las emisiones netas cero, las soluciones climáticas, los objetivos de desarrollo social, la igualdad racial, la agricultura regenerativa y mucho más. La gente quiere ver resultados, no sólo oír hablar de promesas. El valor temporal del impacto es material, y los inversores tendrán que rendir cuentas de sus compromisos.
4. De la descarbonización a las soluciones climáticas
Abordar la crisis climática es más importante que reducir nuestra huella colectiva de carbono. Este año, veremos más actividad inversora dirigida a soluciones climáticas que apuntalen una economía sostenible, no sólo proyectos de energía limpia a gran escala, sino también acceso a energía limpia, nuevas tecnologías y soluciones basadas en la naturaleza.
5. Step up for Nature Gains Ground
La Conferencia de la ONU sobre Biodiversidad de 2022 dio lugar a un marco mundial histórico sobre biodiversidad. El Grupo de Trabajo sobre Divulgación de Información Financiera Relacionada con la Naturaleza (TNFD) ha publicado su cuarto y último marco beta para la gestión y divulgación de riesgos relacionados con la naturaleza. El marco mundial para la biodiversidad sentará las bases para que los inversores y las empresas den un paso adelante en favor de la naturaleza, al tiempo que reflexionan sobre las cuestiones medioambientales en sentido más amplio.
6. La «S» de ESG gana adeptos entre los inversores
La «S» de ESG está atrayendo más la atención de los inversores a medida que factores como la pandemia, las turbulencias económicas, la guerra, los altos tipos de interés y las recesiones en algunos mercados afectan negativamente a las poblaciones vulnerables.
7. Retos del talento ESG
La contratación en finanzas sostenibles se centra en puestos más junior, sobre todo en el sector ESG de los mercados públicos, debido a la creciente madurez y a la necesidad de crear capacidad. Los mercados privados aún se encuentran en las primeras fases de la contratación y el talento en ESG, y la calidad de los datos es un reto importante para los equipos de ESG.
Las empresas estadounidenses están reduciendo sus ambiciones de contratación en materia de ASG debido a la politización, mientras que las europeas están explorando oportunidades en Asia, donde la ASG está aún en pañales. Los inversores inmobiliarios en ESG se centran en la gestión de activos más que en la inversión, sobre todo en el desarrollo de los activos existentes para que sean más eficientes.
El futuro
2023 es quizás un año de inflexión que sigue marcado por la incertidumbre y el cambio. En medio de esos cambios, habrá enormes oportunidades de progreso. Cada vez es más necesario que el sector colabore para garantizar que la inversión desempeñe un papel central en el apoyo a una economía sostenible que mejore el bienestar de todas las personas y del planeta. El futuro de las inversiones financieras está entrelazado con el futuro de nuestro planeta. Invirtiendo en sostenibilidad, podemos construir un mundo mejor para las generaciones venideras.